
Bipolaridad extrema, ese es mi diagnóstico. Miedo y coraje, debilidad y fortaleza, amiga y enemiga.
Personalidad 1: Amistad
“Me gusta esto, me gusta compartir tiempo contigo sin sentirme mal, hablar de chorradas hasta el amanecer. Adoro escucharte reír tranquilo, sin sombras que crucen tu cara ni la mía. Fumar y beber juntos toda la noche, bailar, viajar al espacio y volver. Me siento bien así, rodeada por tus brazos sin ningún otro matiz. ¿Por qué no? No tiene nada de malo la amistad, que recuerdes que estoy aquí, y que yo intente creerme que tú sigues ahí. Recibir el calor de tus manos y tu voz, aunque suene algo más lejos que antes…Y dormir…Sólo dormir, contemplarte soñar desde mi rincón. No hay maldad, me gusta nuestra amistad. Me gusta compartir esta parte de mi vida contigo…”
Personalidad 2: Enemistad
“No puedo más con esta situación. A veces no soy capaz de mantener la mirada, porque temo que la estés mirando a ella al ver mis ojos. No puedo evitar pensar que es sólo una estrategia para mantenerme a tu lado, a mí, tu perro siempre fiel. Que intentas mantenerme contenta para tener un segundo plato por si te falla el primero. En ocasiones, cuando me tocas, me aparto como imanes de signos iguales, porque recuerdo el recorrido de esas manos. No soporto recordar el daño hecho mientras me abrazas y me sonríes, mientras duermes y sueñas, probablemente con otros sitios y otros perfumes. No quiero seguir siendo tu amiga, y que además tengas amor (o algo parecido)…no es justo. Lo sé, soy una egoísta, pero no puedo seguir compartiendo este momento contigo…”
No entiendo cómo la misma persona que te hace llorar hasta doler, es la misma que logra arrancarte la sonrisa más hermosa. Al final tan sólo queda dejarte llevar por el momento, y por lo que nace de tu alma hacer en cada segundo. Y que pase lo que tenga que pasar. Si no, enloqueceré de verdad.
Let it be…




